Igualdad de Género

El mundo vive actualmente una Crisis Climática y de los Ecosistemas muy importante, sin embargo, no es la única problemática que afecta a la sociedad puesto que desde hace siglos, una desigualdad de género ha impactado de gran manera a las personas, desde conductas simples hasta los sistemas que implementan los países. El feminismo es un movimiento que nace en una época en donde las mujeres no podían votar, estudiar, y su tiempo estaba limitado a las actividades domésticas. Si bien es cierto, hoy en día esa ya no es la realidad, aunque quedan lugares en el mundo en los que sí, hay muchas otras demandas que siguen sin ser una realidad y que marcan, todavía, una desigualdad entre los géneros. Ahora bien, a pesar de que el nombre en sí, feminismo, contiene una denotación femenina, el objetivo de este, y en este caso, de redactar una constitución feminista, está muy lejos de centrarse en un solo género. Por el contrario, busca la igualdad de derechos y deberes de estos.

En Chile las leyes aún no se hacen cargo completamente de la violencia que sufren las personas producto del sistema patriarcal. Es fundamental tener en consideración diferentes problemáticas que afectan hoy a la sociedad tales como la vida libre de violencia, el aborto libre, la libertad sexual, la educación sexual, la perspectiva de género, el derecho a la autodeterminación del cuerpo, y muchos otros temas como puntos claves para alacanzar un Chile mejor para todos sus habitantes. No es posible una justicia social o incluso climática sin la igualdad de los géneros. 

Derechos y deberes constitucionales

  1. Derechos iguales entre todas las personas en todos los planos del acontecer público y privado, cualquiera sea su sexo, género, orientación sexual, etnia, religión o condición.

Es necesario dejar atrás las discriminaciones que existen en el Chile de hoy por cualquiera que sea la razón, se requiere de una sociedad igualitaria para avanzar y asegurar una sociedad realmente democrática.

  1. Garantizar una vida libre de violencia y discriminación a todas las personas, con especial énfasis en la violencia de género, sexual, contra niñas y niños, adolescentes y pueblos originarios.

En el mundo 137 mujeres mueren en manos de su pareja cada día y en lo que va del año en Chile 10 mujeres han sido víctimas de femicidios. Si bien en el marco legal se contempla la Ley Gabriela, es necesario que la Constitución asegure una vida libre de violencia para todas las personas, y ampliar la vista más allá para proteger por ejemplo a los/as niños/as, las personas no binaries (disidencias sexuales), a los pueblos originarios, adolescentes, entre otros.

  1. Derecho a la equidad salarial, acceso igualitario a las prestaciones de salud y de seguridad social. 

Para el año 2017 la diferencia de salarios entre hombres y mujeres en Chile era casi de $200 mil, posicionando al país en el quinto lugar en el mundo entre las naciones con mayor diferencia de sueldos entre géneros según un informe OCDE. Y de acuerdo con la ONU si no se crean políticas para frenar esta desigualdad se necesitarán 70 años para acortar la brecha. 

Por otro lado, el Departamento de Estudios y Desarrollo de la Superintendencia de Salud publicó durante febrero del año pasado el Análisis Estadístico del Sistema de Isapre con Enfoque de Género, correspondiente al año 2018. El análisis arrojó que entre los 30-34 años las mujeres pagan el doble que los hombres en prestaciones de salud. Con lo anterior se evidenció que las mujeres en edad fértil son arbitrariamente discriminadas.

Es urgente contemplar el derecho a la equidad entre los géneros ya sea de salarios o de seguridad social. Considerar este aspecto abre la posibilidad a resolver este conflicto que afecta a una gran parte del país.

  1. Derecho a la autodeterminación sobre el cuerpo. 

Reconocer que es de gran urgencia el derecho a tener control y decidir libre y responsablemente sobre asuntos relacionados con su salud, sexualidad, incluida la salud sexual y reproductiva para todas las personas.

  1. Un deber del Estado es asegurar la participación y representación política de las mujeres, con paridad, en cargos de elección popular, organismos autónomos y en los poderes del Estado.

La paridad política es necesaria por diferentes razones, ONU Mujeres menciona cinco: calidad y legitimidad democrática, igualdad real en el acceso al poder, igualdad real a través de nuevas leyes y políticas, aprovechar el capital humano y mejorar el desarrollo, transformación en las relaciones de poder. Avanzar en este aspecto para que las mujeres contribuyan a la toma de decisiones que afectan sus vidas y se beneficien del proceso de la democracia propone un nuevo modelo de un estado inclusivo.

*Los derechos relacionados a salud y educación serán cubiertos en documentos desarrollados sobre estos temas.

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